William Adolphe Bouguereau

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martes, 28 de junio de 2016

EL PRIMER REPUBLICANO ESPAÑOL LLEVABA TURBANTE


En las clases de historia siempre nos han enseñado que la primera república española se proclamó en el año 1873, tras la abdicación de Amadeo de Saboya. 

Sin embargo, pocos saben que en realidad el primer experimento republicano en España se produjo más de ocho siglos antes, concretamente durante la etapa de Al-Ándalus y la dominación árabe en nuestro país. Los ciudadanos de la ciudad de Córdoba destituyeron al último califa omeya y proclamaron una república en el año 1031, seleccionando al líder de la ciudad por primera vez por un procedimiento electivo y meritocrático. 

Resulta sorprendente por ello, que cuando en las facultades de Ciencias Políticas de nuestro país se enseña teoría del poder, estudiándose las repúblicas de Florencia o Venecia como primeros ejemplos de estructuras estatales no monárquicas posteriores a la antigüedad clásica, no se mencione nunca que los españoles tuvimos el orgullo de ser uno de los pueblos pioneros en proclamar una floreciente república en tiempos medievales, cuando el resto de Europa vivía en el oscurantismo. Por ello, esta semana hablaré de la ciudad-estado de Córdoba y del gobernante hispano-árabe Abu-al-Hazm Ibn Yahwar: el primer republicano español.


En primer lugar quiero dedicar unas líneas a contextualizar brevemente la situación histórica de nuestro país en aquellos siglos medievales. 

La llegada de los árabes a la península Ibérica se tradujo en la construcción de un faro de civilización, tolerancia, ciencia y progreso que supuso una excepción revolucionaria en medio de una Europa feudal dominada por el oscurantismo y el fundamentalismo religioso católico. Los árabes fusionaron los elementos científicos y culturales del helenismo, de Persia y de la India, trayendo a España (país que ellos denominaban Al-Ándalus) todas las aportaciones del saber, el arte, la ciencia, la ingeniería y el lujo del esplendor oriental de dichas civilizaciones. 

De esta manera, España fue el centro neurálgico del saber europeo, ya que desde nuestro país se importó a la atrasada Europa feudal todo el caudal del conocimiento grecorromano y helenístico que los paleocristianos del final del Imperio romano habían quemado y destruido por ser textos paganos (la célebre biblioteca de Alejandría por ejemplo). Los musulmanes sin embargo, apreciaron la filosofía y la ciencia griega, realizando copias al árabe de las más importantes obras clásicas de diversas materias, las cuales se vieron completadas por la ciencia oriental (persa e india). 

Además, la tolerancia religiosa del Islam hizo que los judíos gozasen por primera vez de una total libertad, lo que posibilitó que se viviese la Edad de Oro de la cultura hebrea. Por su parte, los hispanos que deseaban mantener sus creencias cristianas también pudieron hacerlo dentro de este clima de tolerancia, pasando a ser conocidos como "mozárabes".

Todo este crisol de cultura, conocimiento y esplendor (verdadera cuna del posterior Renacimiento) se vio complementado además con la hegemonía geopolítica a partir del año 929, ya que en esa fecha, el emir Abd-al-Rahmán III rompía su dependencia político-religiosa con respecto al califato de Bagdad y fundaba su propio califato con capital en Córdoba, lo que convertía a Al-Ándalus además de en el centro cultural europeo en el ente político más poderoso del Mediterráneo. 

En aquellos años Córdoba tenía mezquitas, universidades, bibliotecas, alumbrado público, innumerables termas, calles empedradas, jardines floridos, acequias y fuentes, una administración eficiente, lujo palatino, confort ciudadano y un floreciente comercio de mercancías exóticas, cuando en el resto de la Europa feudal se vivía en la ruralidad, el analfabetismo y la inseguridad. 

Esta madurez intelectual combinada con la prosperidad de los comerciantes y el bienestar ciudadano alcanzó su cenit en el momento en que el califato se disolvió, ya que los cordobeses llegaron a proclamar una república burguesa que gobernó la ciudad durante casi medio siglo, siendo una de las primeras repúblicas de la historia junto con las ciudades-estado italianas. La tradición republicana en España es por lo tanto de las más antiguas del mundo. Por ello, no es de extrañar que la Córdoba andalusí fuese conocida por los viajeros que la visitaban como la "Perla de Occidente".

Y es en esta Córdoba floreciente donde aparece no por casualidad la figura de Abu-al-Hazm Ibn Yahwar. Este aristócrata cordobés musulmán proveniente de una importante familia andalusí y descendiente de un visir de los Omeyas, fue elegido por una asamblea de notables como gobernante de la nueva República de Córdoba en el año 1031, surgida tras la destitución del último califa, Hisham III. 

Dicha asamblea estaba formada por los cabezas de familia más importantes de la ciudad, tanto aristócratas como comerciantes. Su elección se debió a que gozaba de un gran prestigio popular y era considerado un hombre justo, honorable, prudente y con grandes dotes para la política y la administración, ya que había demostrado su buen juicio durante los convulsos años finales del califato. 

Ibn Yahwar, en su nuevo cargo republicano, imprimió a la ciudad un marcado carácter burgués que hizo florecer de nuevo el comercio, restauró los edificios públicos que habían sido destruidos durante la desintegración del califato, creó una milicia ciudadana entregando armas a los comerciantes para garantizar el orden público, y sometió en todo momento sus decisiones a la asamblea. Asimismo, consolidó la soberanía de Córdoba al mantener una equilibrada política de alianzas con las taifas vecinas, llegando por su prestigio de gobernante ecuánime a arbitrar disputas entre ellas, lo que benefició enormemente a la república. Consecuente con su forma republicana de entender el poder, Ibn Yahwar no se trasladó a vivir al palacio califal ni nombró sucesor. La próspera república que había dejado como legado le sobrevivió otros 20 años, hasta que fue finalmente invadida por la taifa de Sevilla.

En resumen: el primer republicano español fue un hispano-árabe de la esplendorosa ciudad de Córdoba en tiempos medievales. Obviamente, llevaría un turbante en la cabeza, estaría armado con una cimitarra bajo el cinto y profesaría el islam como religión, pero al margen del exotismo, lo cierto es que el legado político y cultural de Al-Ándalus también llega hasta el punto de que hoy los españoles podamos rescatar esta curiosidad histórica y utilizarla como otro ejemplo de la larga tradición republicana de nuestro país. Igualmente, creo que redescubrir este primer conato republicano también plantea el debate de los discursos políticos civilizatorios, recuperando el legado oriental y mostrando que no solamente la cultura cristiana occidental es la depositaria de la tradición republicana y modernizadora. Como vemos, en otras civilizaciones también surgieron experiencias emancipadoras para la ciudadanía, y España, como crisol de pueblos y culturas que ha sido siempre, pudo ser protagonista y testigo de una de las primeras repúblicas de la historia en plena Edad Media, bajo la hegemonía árabe y con claras influencias orientales.

Miguel Candelas, es autor del libro "Cómo gritar Viva España desde la izquierda"
Twitter: @MikiCandelas
http://www.ecorepublicano.es/2015/06/el-primer-republicano-espanol-llevaba.html




lunes, 15 de diciembre de 2014

¡¡ SIEMPRE SERÁ LA MEZQUITA !!

JOSÉ / AGUILAR 




EL consejero de Turismo de la Junta, Rafael Rodríguez, ha dicho que no considera razonable ni aceptable que el cabildo de la catedral de Córdoba esté intentando borrar la condición de mezquita del recinto, anteponiendo su credo religioso al sentido común y a la naturaleza histórica del monumento. 


No puedo estar más de acuerdo con Rodríguez. Ni siquiera como reacción extrema a la movilización de la Plataforma Mezquita-Catedral, Patrimonio de Todos, se puede entender la actitud de la Iglesia Católica, que ha hecho desaparecer la palabra mezquita de la web institucional, los folletos explicativos y las propias entradas al monumento. Hasta en el buscador Google Maps se ha cambiado el nombre de siempre: la referencia ya no es Mezquita-Catedral, sino Catedral a secas. De este modo queda clara la gestión del espacio por la jerarquía eclesiástica y su uso para el rito católico, pero se le da una patada descomunal a la historia. 





Esto me parece más importante que el argumento utilizado por el consejero de Turismo en el sentido de que la actitud fundamentalista de la Iglesia puede dañar los intereses turísticos de Andalucía, que tienen en el monumento, Patrimonio Mundial declarado por la Unesco en 1984, su conjunto arquitectónico más relevante, y visitado, después de la Alhambra (a la que nadie se le ha ocurrido publicitar como Palacio de Carlos V). Creo que los turistas seguirán siendo más atraídos por la mezquita omeya que por la parte cristiana. 


Como si el obispo Demetrio y su curia hubieran sido poseídos por el demonio de la Memoria Histórica en dirección opuesta a la de los buscadores de fosas de la Guerra Civil, se sacan de su sagrada manga un intento de releer la historia a su conveniencia, eliminando varios siglos del pasado para ensalzar otros como los únicos verdaderos. Lo que no se nombra no existe. Lo que se oculta deliberadamente es como si nunca hubiera sido. ¡Qué cosa más fanática, por Dios! 




El caso es que la Mezquita existió antes que la Catedral -y después que la basílica que la precedió en el mismo lugar-, que mezquita y catedral han convivido sin problemas y que nunca, hasta ahora, la gestión concreta del templo ha sido impedimento para salvaguardar lo que es una verdad histórica, no una opinión. 


¡¡ No hay obispo capaz de evitar que gentes de todo el mundo siga acudiendo a Córdoba en busca de su maravillosa Mezquita (y Catedral)!!






miércoles, 12 de noviembre de 2014

NUEVA-CLASICA COCINA ANDALUSI - RECETA DE UN PLATO RIQUÍSIMO: ZIRIABÍ Y ALGUNAS HISTORIAS ANDALUSÍES



La esencia de nuestra cocina.



Vamos a hablar de un libro imprescindible para los que quieren comer, y por supuesto cocinar.

Es un libro importante, Un libro que nos habla de la esencia de la alimentación, en definitiva de la comida, de nuestra comida.
Es un relato, profundo, riguroso y apasionante sobre la cocina Andalusí. Andaluza.

Una historia que nos lleva al esplendor cultural de esta región en la Edad Media. 

Concretamente desde la capital Córdoba, ciudad que sirvió de catalizador de la gran herencia cultural, griega, persa, y de la India.
Partiendo de una descripción exacta del esplendor de la cultura medieval Andalusí, el señor Luis Benavides–Barajas va desgranando un inteligente recorrido por los tipos de comida desde los propios ingredientes y sus relaciones.

Tiene una referencia a la bibliografía antigua de la cocina que es insustituible.

Nos desvela de forma elocuente el crisol de culturas, antiguas; hispano-romana, mozárabe, sefardí, arábigo-andaluza y bereber, incorporada desde el Magreb con la sucesiva llegada de nuevos pobladores a Al-Ándalusdesde aquellas tierras.
Y como todas ellas llegaron a definir lo que él llama la Cocina de Al-Ándalus.
Que nos trascribe en este libro magistralmente como la Nueva-Clásica Cocina Andalusí, para llevarla a nuestras mesas.

Si lo encontráis por alguna librería (afortunadamente se sigue editando). Abrirlo.
Si miráis la dedicatoria, el prólogo o el índice, es suficiente para no poder resistiros a su seducción y necesitar seguir leyendo.


Es una lectura muy asequible. No encontraremos concretamente muchas recetas. Es más bien un recorrido por los ingredientes, y sus formas de reunirlos, aromatizarlos, aderezarlos, en definitiva de jugar con ellos.

Nos habla de la sabiduría ancestral de la cocina, del sentido de comer para alimentarnos.

Panes. Aceite, mantecas y mantequillas. Salsas. Trigo, masas y sémolas. Huevos, leche y cuajos. Pescados. Aves de corral y pichones. Cordero y caza. Bebidas. Postres, almendras, azúcar, miel y turrones.
Es un libro que enseña a, comer para vivir y a vivir para comer.
Estoy seguro de que forma parte del secreto de la felicidad.

Nueva-Clásica Cocina Andalusí
Ed. Dulcinea 1.995


Receta de Ziriabí:


"Ziryad, Jardinera de Verduras Andalusí"




Tan generosa contigo la lluvia al caer,
¡Oh días de la unión en al-Andalus!


Ibn al Jatib

(Un poco de historia antes de pasar a la cocina)

Político, intelectual y escritor granadino, Ibn al-Jatib, decoró las paredes de la Alhambra con bellos poemas en yesería. Estos han sido traducidos al castellano gracias al profesor José M. Puerta Vílchez y se pueden admirar in situ. De Ibn al-Jatib se conservan los poemas que realizó para las dos tacas del arco central del Salón de Comares, ambos escritos en primera persona del singular femenino (como si la propia taca hablara) honrando al sultán Muhammad V y al lugar donde están.




Cocina Andalusí




Ziryad, más conocido en Córdoba como el "Mirlo Negro" debido a su tez oscura y su hermosa voz.

Fue Gastrónomo, Poeta, Músico y Cantante y fundó la primera Academia de Música de Europa.

Revolucionó la cocina, el peinado o el mobiliario y se cuenta que Albderramán II le puso un palacio y le ofreció un sueldo de doscientos dinares para que no se marchara nunca de Córdoba.

Con Ziryab, la alta sociedad Cordobesa aprendió además las más exquisitas novedades de Oriente: peinarse con flequillo, recetas de la cocina Bagdadí, el consumo de espárragos, y el uso de copas de cristal, en lugar de las de oro y plata y a usar manteles de cuero fino.


(Una de las recetas se conserva hoy en día con su nombre: el Ziriabí)







Nació en Bagdad en el año 789 y falleció en Córdoba en el año 857.









INGREDIENTES


Dos o tres Berenjenas

200 grs. de Calabaza

200 grs. de Pepino

100 grs. de Uvas

400 grs de Acelgas o Espinacas

200 grs. de corazones de Hinojos.

Aceite de Oliva Virgen Extra

1 Cebolla

4 Dientes de Ajos.

Cilantro en Granos

Alcaravea

Semillas de Cardamomo 

2 Huevos de Codorniz Cocidos

100 grs. de Pan rallado o Almendras ralladas.

Piñones Tostados

Garum Masala (Especias)

Hojas de Menta Fresca





ELABORACIÓN


Lo primero lavar bien las Verduras y Frutas; pelar las Berenjenas y cortas a trozos pequeños la Calabaza.

Cocemos por separado, primero las Espinacas o Acelgas. Intentad que no salgan pardas; con Agua fría o con hielo en su enjuague conseguimos un verde intenso.

Cocemos la Calabaza, el Hinojo troceado y las Berenjenas. 
He aprovechado el mismo agua; primero la Calabaza, seguida del Hinojo y posteriormente la Berenjena.

Cocemos y pelamos los Huevos de Codorniz.

Aparte reservamos las Uvas y el Pepinos ya lavados.

Ahora sofreímos los dientes de Ajos, sacamos y seguidamente la Cebolla cortada en trozos grandes.
Una vez sofrito los Ajos y la Cebolla lo majamos en un mortero.

En el aceite restante de los Ajos y la Cebolla sofreímos un poco las verduras, Espinacas, Hinojo, Calabaza y Berenjenas, espolvoreamos con Sal, Pimienta, el Garum Masala, el Cilandro en granos, la Alcaravea y las semillas de Cardamomo.

Ligamos el majado con las Verduras y Semillas; con mucho cuidado de mantener la forma de las Verduras. Intentad no hacer un puré con ellas, yo lo he hecho por partes; primero las Espinacas, luego las Berenjenas y aparte las Verduras decoradas en forma de perlas o bolas como la Calabaza.

Colocamos las Verduras sobre la bandeja junto con las Frutas, los trozos o perlas de Pepinos y los Huevos pelados y cortados por la mitad.

Reducimos la salsa a la que le podemos agregar algo de Agua de la cocción de las Verduras.

Regamos sobre las Verduras la salsa y espolvoreamos con Pan rallado o polvo de Almendras

Gratinamos en el horno no mas de cuatro minutos y presentamos con los Piñones y las hojas de Menta.

Procurad que tenga todo la forma más atractiva posible.



OBSERVACIONES

Las Verduras las he cocinado en forma de bolas o perlas, lo he hecho con un vaciador de cocina, con cuidado he conformado las bolas.
He procurado buscar la variedad de colorido, Pepinos, Uvas moradas, Calabaza anaranjada...

He aprovechado el agua de cocer las espinacas para confeccionar la salsa junto con el aceite, el Garum, y las diversas especias.
Siempre he buscado el punto exótico que merece la receta.
En vez de Pan Rallado he utilizado polvo de Almendras.

Las Uvas y las bolas de Pepinos he preferido trabajarlas siempre en crudo, salvo el punto final de horneado.

El Garum Masala es una mezcla de especias que incluyen más o menos especias caras y entre ellas puede contener chile rojo, ajo seco, polvo de jengibre, sésamo, semillas de mostaza, cúrcuma, cilantro, clavo, pimienta negra, cardamomo, canela,hojas de laurel, comino, nuez moscada, e hinojo. Hoy en día es fácil de encontrar en cualquier gran supermercado.

La Receta es original del libro Nueva-Clásica Cocina Andalusí
De L. Benavides Barajas











sábado, 18 de octubre de 2014

PIONONOS: AL RICO DULCE "GRANAÍNO" - HERENCIA ANDALUSÍ

Es una realidad que el pionono es muy conocido por los granadinos y los andaluces en general, pero fuera de la región estos pastelitos no se conocen. Su excelente textura y sabor, unido a una manufactura tradicional y calidad, hacen que sea fácil dar a conocer este magnífico postre granadino. 


Los primeros indicios de aparición de un pastelillo parecido al Pionono los encontramos en la España hispano-musulmana entre los siglos X y XI, en pleno apogeo de las artes y las ciencias de Al-Andalus.

Esta época, marcada por el mestizaje cultural, hace de Al-Andalus un referente de modernidad e innovación a todos los niveles. Las innovaciones se suceden en distintos campos desde la política hasta la literaria pasando por las artes y por supuesto la gastronomía que se enriquece con sabores agridulces y especiados.

La repostería de la época hispano-musulmana se caracteriza sobre todo por el empleo de materias primas como la canela y la miel, todavía hoy podemos encontrar muestras de esta cocina en dulces árabes como la shubarquía y la pastela, que con su característico sabor nos trasladan a otras épocas.



La creación del pionono como lo conocemos hoy día se debe en parte al celo con el que los habitantes del pequeño pueblo de Santa Fe conservaron la receta como parte de su herencia árabe por encima de cambios religiosos y políticos que sobrevenían en la región de Granada.

Con el paso del tiempo el pionono sufrió cambios tanto en su forma física como en su composición, adaptándose al paso de las épocas y los gustos, pero no es hasta mediados el siglo XIX cuando de mano de tres hermanas viudas de la conocida pastelería "La Blanquita", la receta se rescata del olvido bautizando al pastel con el nombre del Papa Pío Noveno, pionono, y dándole el aspecto cilíndrico de la tiara papal.

Hoy día el pionono se conoce en toda la región de Granada y en toda la Comunidad Andaluza y más allá de su valor gastronómico, del que no cabe duda, está su valor simbólico como símbolo de Santa Fe y parte de su identidad común.

Nosotros vamos mas allá… y además de recomendar este producto dulce típico “granaíno” os sugerimos una receta superior…

¿Porqué comer un Pionono pudiendo tener una tarta entera de ellos?




ELABORACIÓN:

La crema

1. Reservar 200 ml de leche y poner el resto a hervir junto con la nata, la canela y la piel del limón. Cuando hierva, retírala del fuego e infusiona unos minutos. Después retira la canela y el limón.

2. Mezcla las yemas con los 200 ml de leche fría, el azúcar y la maizena. Junta las dos mezclas y pon nuevamente al fuego, ahora hay que remover con una espátula constantemente raspando bien por las paredes y el fondo de la cazuela hasta que espese la crema. Un punto intermedio ni líquida ni demasiado espesa, en cuanto haga la primera burbuja de hervido, lo ponemos fuera del fuego, tapamos bien con papel de horno rozando la crema para que no haga costra y dejamos enfriar.

El almíbar

1. Mezcla azúcar, agua más ron y pon a hervir, en cuanto arranque el hervor controla y en 8 minutos aproximadamente quítalo del fuego, reserva.


El bizcocho plancha

1. Precalienta el horno a 210ºC. Y prepara dos bandejas de horno con papel parafinado.

2. Separa claras de yemas y bate por separado cada una con la mitad del azúcar. Las claras deberán quedar tipo merengue y las yemas deberán de blanquear.

3. Tamiza la harina, maizena y una pizca de sal, agrégala al batido de yemas con movimientos envolventes de abajo-arriba, hasta que se integre. Incorpora las claras a esta mezcla también de forma cuidadosa y envolvente.

4. Llena la manga pastelera con boquilla plana o en su defecto otra lisa y esparce la masa sobre la bandeja de manera uniforme cubriendo todo el papel.

5. Hornear a 190º, sabremos que está lista la masa cuando se despegue del papel.

6. Una vez hecho, sacamos rápidamente de la bandeja con papel incluido y lo ponemos sobre una superficie fría, rápidamente extendemos otro papel sobre la encimera y volcamos el bizcocho encima, le despegamos el papel de cocción con cuidado y enrollamos sobre el nuevo papel, esto se hace en caliente porque sino luego se rompe el bizcocho y no hay forma de enrollarlo.


Montaje

1. Una vez tenemos el bizcocho plancha frío y la crema también, abrimos nuestro bizcocho y lo empapamos con el almíbar ayudándose de una brocha. Untar una capa fina de crema sobre el bizcocho seguidamente y enrollar nuevamente sobre sí mismo, apretando. Una vez enrollado envolver con film transparente y guardar en la nevera unas cuantas horas (o hasta el día siguiente) hasta que coja consistencia. La crema restante guárdala en una manga dentro de la nevera.

3. Montaremos el pastel: hazte con una bandeja redondeada para bizcocho o tartera. Corta el rulo de piononos de unos tres dedos de grosor y baña de nuevo en almíbar uno a uno. Corta otros con la medida de un dedo de grosor (para rellenar los bordes de nuestra tartera).

Comienza a colocar cada pionono dentro de la bandeja, y finalmente rellena los huecos que queden con crema pastelera.

Una vez tenemos todo relleno, cubre la superficie de arriba con la crema sobrante bien extendida o bien haciendo montones. Nuevamente mete todo al frigorífico hasta que compacte ( de un día para otro mejor queda mejor).

4. Saca otra vez el pastel de la nevera, espolvorea primero con canela y después con azúcar toda la superficie de arriba, y con la ayuda de un quemador o soplete quema el azúcar hasta que coja un bonito color dorado. Solo nos quedará desmoldar y presentar.

martes, 12 de agosto de 2014

ANDALUSÍES, MUDÉJARES Y MORISCOS: HARINA DEL MISMO COSTAL


soledad_carrasquilla“No hay apremio  en la religión…..Si tu Señor hubiese querido, hubiesen creído todos los que están en la tierra ¿Puedes tú forzar a los hombres a que sean creyentes?” Corán   (2,256) (10,99).

Claudio Sánchez de Albornoz dice: “Al-Andalus fue obra de los pueblos que lo habitaron, y los pobladores de la Bética que en el siglo VII deciden romper con Roma no son más que tartesos, iberos, celtas, fenicios, numidias, bizantinos,…. diferentes de los europeos ni racional ni culturalmente más que los  europeos mas o menos cristianizados”.


Al-Andalus irrumpe en la historia como la civilización autóctona después de la fabulosa Tharsis. Desde esta visión, aceptada hoy por cualquier historiador imparcial, los habitantes de este reino renacentista en pleno Medievo eran los andalusíes antepasados de esta tierra milenaria con la que sin duda nos identificamos todos.

La figura histórica de los moriscos nace con la conquista de Granada. Hasta entonces los andalusíes cristianescos en las tierras conquistadas por Castilla se llamaban mudéjares, que por cierto nos dejaron el único arte realmente autóctono español, el mudéjar implícito y explícito en la arquitectura: Iglesias, palacios,  catedrales, monasterios….. Muchos de estos monumentos Patrimonio de la Humanidad como  el claustro de la iglesia de San Pedro en Teruel.


claustro_milagros
El claustro de los Milagros del monasterio de Guadalupe y el palacio de la  Alfarjería de Zaragoza , sede  del parlamento aragonés


otras_construccionesY un sinfín de construcciones repartidas por  toda la geografía del Imperio Español, desde donde  la voz de  José Hernández dice por boca de El Gaucho Martin Fierro (El libro Nacional Argentino 1872): ”El gaucho es heredero de la tradición andaluza que procede de la Edad Media, en cuyas venas había una mezcla de moro trasplantado a las llanuras inmensas de la cuenca del Plata. Poético como el andaluz, se le llamaba el árabe de la pampa”.


cruz_de_los_angelesHasta los  signos cristianos actuales, por ejemplo  en la Cruz de los Ángeles que borda la bandera de Asturias. (Trabajo realizado de noche  por orfebres cordobeses)

Por no poder públicamente decir el rey Alfonso II que había contratado para tal oficio, plateros  andaluces que eran los únicos que podían hacer  ese tipo de artesanía. Se les atribuyó a los ángeles, fábula muy aceptada en un tiempo en que las vírgenes y los santos ganaban batallas y Santiago se dedicaba a caballear el solar hispano con su deslumbrante caballo blanco, seguramente manchado de sangre.  Vestidos de infantes y reyes, mortajas de santos, casullas y paños sagrados  repartidos por todas las catedrales y museos de Europa.  Con la conquista de Córdoba, Fernando III de Castilla en 1236, decide que todos sus moradores sigan con vida y se lleven todo lo que puedan transportar, algunos se fueron, otros se quedaron y otros volvieron.

En 1239 /1240 el monarca castellano amplia el espacio conquistado con Rute, Benameji,  Hornachuelos,  Aguilar, Santaella, Montoro , Baena y Luque .
El fuero de Fernando III concedido a Córdoba en 1241 se regulan los posibles litigios que puedan surgir entre mudayyan  (gente  del islán dominados) y cristianos. Es confirmado igualmente  un privilegio de Alfonso X en 1254 otorgándole al Consejo de Córdoba unos ingresos de 500 maravedíes al año de paga de las aljamas para reparar las murallas de la ciudad. Y un diezmo de 19 aljamas que por privilegio  al cabildo de la iglesia de Córdoba  se le entrega como ingresos procedentes de dicho tributo.



alminarEn las iglesias cuya  mayoría de sus campanarios están construidos sobre  alminares  y,  a menos que  se escarbe bajo su cal,  se  pueden leer los versos: “ No hay mas Dios que Dios”, en caracteres cúficos, por fortuna en el entendimiento de Dios están todos los idiomas, y esas leyendas siempre le tienen que ser gratas.La mayor parte de los habitantes de estos pueblos, permanecen conservando sus bienes y propiedades. Se pone en marcha una política de tolerancia con administración de justicia propia y credo musulmán. A partir de este momento quedan constituidas las diferentes comunidades mudéjares, gobernadas por  alcaldes o alcayat en  las morerías o aljamas.



Al mismo tiempo que la conquista aparecen aljamas en Almodóvar, Santaella, Moratalla, Hornachuelos,  Rute, Bella, Montoro, Zuheros, Zueret y Luque. En 1260 se documentan en Palma del Rio y Cabra; en  1241 encontramos alusiones a la aljama de Córdoba en el fuero que otorgaron a la ciudad;  en el  siglo XIII en Lucena.

En 1254 Alfonso X  a pesar de endurecer  su  política  de manera paulatina, la situación demográfica de Castila y de León no podían con una intensa repoblación en Andalucía.

En  1262 los  andalusíes sometidos se sublevan, la presión llevada a cabo por Alfonso X contribuyó a que una masa de mudéjares se encauzaran hacia Granada y el norte de África.

Después de las pragmáticas de los Reyes Católicos, el cardenal Cisneros obliga a los moriscos-andalusíes  a  convertirse contraviniendo  las Capitulaciones de Santa Fe en todo su contenido. Se les prohíben los cultos, vestimenta, ceremonias,  tipos de comida, bailes, fiestas, , todo lo que denote su cultura  e  idiosincrasia;  incluso son ajusticiados por comer verdura, parece como si las berenjenas tuvieran memoria de ello.

La Pragmática Sanción de Felipe II de 1567 fue un edicto real donde a los moriscos se les obligaba a dejar su tipo de vida, sus costumbres para convertirse  en católicos, se les obligaba a aprender castellano en tres años, a partir de los cuales se consideraría crimen leer o escribir en su lengua materna. Tendrían que abandonar costumbres, nombres y ceremonias, etc. Se les prohibía bañarse. Las morerías terminan con el bautizo obligatorio.

El  4 de Abril de 1609  por un decreto calcado al de la expulsión de los judíos por los Reyes Católicos, donde se les expulsaba por religión y no por raza, Felipe III, aquel  austria de quien su mismo padre dijo. “Dios que me ha dado tantos reinos me ha negado un hijo capaz de regirlos, temo que me los gobierne”, firmó un terrible decreto, por el que miles de personas fueron masacradas, expulsadas de sus casas, de sus tierras  y de su país, cometiendo un genocidio  que debe  ruborizar a la historia,  contra sus  propios  súbditos y por descontado  más hispanos que el propio rey, en el tiempo,  en vecindad y raza  ,si es que se  puede determinar la   de los habitantes de la península ibérica, aunque sin esa endogamia antinatural y feroz que llevó a los austrias españoles al exterminio de su propia casta.  Los moriscos fueron expulsados definitivamente por Felipe III  en 1609.

Después de un éxodo infrahumano,  muchos a través de campos nevados donde morían por frío e inanición, pasaron a Marruecos, Argelia, Túnez, Libia, Mauritania y Malí, donde todavía hoy a sus descendientes se les reconoce como gente de Al-Andalus. La estirpe de los  moriscos conserva un tesoro de incalculable valor con sus tradiciones, cultura y  gastronomía, a quienes al contrario que a nosotros no se les ha podido extirpar la conciencia histórica, que nos  mutilaron como pueblo... Son  reliquia viva de cómo éramos los andaluces de siglos anteriores, y el certificado de su origen andaluz lo ostentan en el lenguaje, en su diferenciación con las gentes de los países donde habitan, sus comidas, sus expresiones y su nostalgia por el paraíso perdido. Yo he tenido una llave de una casa andaluza de aquella época en mis manos, y he visto la emoción en los ojos de  su dueño por la patria perdida, el paraíso de las Hespérides que dejaron hace tanto tiempo al otro lado del estrecho.

llaveLos Andalusíes, los Mudéjares, los Moriscos se pueden borrar de la historia, porque la historia la escriben los vencedores, pero no  se pueden borrar de la  memoria, porque esta está en la mente, en el corazón, en los genes de los pueblos.


Algunos se quedaron escondidos, otros lograron volver. Tal vez, por muy castellanizados que nos quieran hacer creer, somos del mismo linaje de este pueblo desterrado y, espoliado, contra el que se cometió un genocidio del que está horrorizada la historia, hasta tal punto que se quiere tapar con una loza de olvido sin recordar que la memoria es global, como el mundo en que nos ha tocado vivir.

Mientras que a los judíos sefardíes asentados en Oriente Medio y Europa mantienen un trato de favor por parte de todos los gobiernos de España desde el siglo XVII, pido que a los moriscos-andalusíes  al menos se les dé el mismo trato y reconocimiento, aunque sean los parientes pobres, como hijos de la misma patria.

Hoy se sigue pidiendo como reconocimiento y deferencia para nuestros parientes del otro lado del estrecho, descendientes de nuestros mismos ancestros, el Premio Príncipe de Asturias de la  Concordia igual que hace veinte años se le concedió a los sefardíes. Aunque sea después  del agravio comparativo cerremos de alguna manera la deuda que tenemos con ellos y sellemos  para siempre con una loza de perdón, el mismo perdón que se le pidió a los sefardíes, anulando la pragmática de Felipe II.

Se les debería otorgar la doble nacionalidad, por las mismas leyes que se les concede a  portugueses, andorranos, hispanoamericanos,  filipinos, guineanos y  sefardíes y en las mismas condiciones.


Fuente:


http://cosasdeandalucia.com/web/index.php?option=com_content&view=article&id=2507%3Aandalusies-mudejares-y-moriscos-harina-del-mismo-costal&catid=16%3Asede-identidad&Itemid=50


martes, 4 de marzo de 2014

POEMA ANDALUSÍ - A PROPÓSITO DE LA GRAN QUEMA DE MANUSCRITOS A MANO DEL PERVERSO CARDENAL CISNEROS




Dejad de prender fuego
a pergaminos y papeles,
y mostrad vuestra ciencia
para que bien se vea
quién es el que sabe.
Y es que aunque queméis el papel
nunca quemaréis lo que contiene,
puesto que en mi interior lo llevo,
viaja siempre conmigo cuando cabalgo,
conmigo duerme cuando descanso,
y en mi tumba será enterrado luego.


(Aisa Bint Ahmad)



No debería olvidarse que al finalizar la conquista de Granada por los Reyes Católicos se desató una feroz y sistemática destrucción del inmenso tesoro bibliográfico expoliado a los vencidos. Desde la primera quema de varios miles de manuscritos árabes ordenada por el cardenal Cisneros hasta años después de la definitiva expulsión de los moriscos, la Inquisición se empleó a fondo con esa trágica eficacia de la que el cristianismo ha dado tantas pruebas a lo largo de la historia.

Una vez más una de tantas maravillas destruidas por el egoísmo humano con fines ocultos políticos, estúpidos y/o religiosos. A ver si aprendemos de una vez la lección. La medicina moderna entre otros, estaría mucho más avanzada si no se hubieran perdido joyas como éstas.

La llegada de Cisneros a Granada cambió por completo la política, pues termina con la época de tolerancia que había existido (1492-1499) e implanta una de represión y persecución.

Esta política de Cisneros, que contravenía las Capitulaciones pactadas, llevó a la población granadina a sublevarse, pidiendo el respeto a las mismas. Cisneros aprovechó la sublevación para asaltar la Madraza y terminar con los estudios que en ella se impartían, su biblioteca fue llevada a la cercana plaza de Bib-Rambla y quemada.

"Los libros se queman para que el olvido triunfe sobre la memoria, para desarraigar a un pueblo, y cuando arden, perdemos la memoria, somos nosotros los que nos perdemos"



Tres manuscritos andalusíes que fueron hallados durante las obras de reforma de una vivienda, en el interior de un muro, donde habían permanecido ocultos durante más de quinientos años, después de salvarse de la quema de libros en Granada en 1501. Entre los libros está el único Corán andalusí que se conserva en España.
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